Ejercicio La Auto-observación

 


Compartimos un ejercicio muy interesante 

Este ejercicio especial es de actuación continua. Nos permite, constantemente, permanecer atentos y despiertos ante todo lo que nos rodea, y muy especialmente, hacia todo aquello que acontece en nuestro foro interior. Saber como reaccionamos en un momento determinado, saber cuales son nuestras respuestas mecánicas ante los diferentes estímulos e impresiones que percibimos del mundo exterior, y así conocer en profundidad nuestra psiquis. Este ejercicio no es complementario y bajo ningún concepto se puede pasar por alto, se trata pues de una práctica fundamental e imprescindible en las enseñanzas esotéricas y, por lo tanto, para nuestro sincero desarrollo espiritual.

 

FÓRMULA: Es un ejercicio mental, que consiste en habituarse y crear el mecanismo repetitivo interior de auto-observarse o mirar hacia dentro. Por unos instantes y en cualquier momento y situación, escaneamos u observamos nuestros estados interiores, ¿qué estoy pensando?, ¿qué siento o como está mi cuerpo emocional, y por qué está así?, ¿qué hago y dónde estoy?. Recordar constantemente que estamos en el plano físico, vivamos intensamente el presente, el aquí y ahora, y sobre todo recordemos que somos almas divinas, observadores divinos, dioses en estado de evolución. Recordemos constantemente, recordemos y recordemos que somos almas dentro de unos vehículos o cuerpos y, mostremos todo nuestro potencial espiritual. Esto sólo podemos realizarlo cuando nos recordamos a nosotros mismos y nos auto-recordamos.

Por ejemplo, en estos instantes en que lees esto ¡AUTO-OBSÉRVATE!, Y separa mentalmente tres cosas fundamentales para el éxito del ejercicio: 

- SUJETO, - OBJETO y - el LUGAR. 

La clave es S.O.L. (sujeto, objeto y lugar). Primero recuerda que el sujeto eres tú, la parte viva, real, esencial y divina. El segundo factor, el objeto, es aquello que estás realizando, que estás haciendo, en este caso lo que tienes en las manos o sobre la mesa, es decir, este libro que estás leyendo. Y el lugar o tercer factor, es el entorno que te rodea ¿dónde estoy?, en mi casa, en la oficina, etc... En esos momentos hay que hacer rápidamente una síntesis de todo lo involucrado y al mismo tiempo observamos cual es nuestro estado interior. Separar siempre y crear una dualidad interior entre lo observado y el observador. Tú eres el observador, la conciencia, el YO-alma, y lo observado es todo lo demás, lo que pensamos, lo que sentimos y hacemos. Generalmente siempre nos estamos identificando con todo lo que nos rodea, y con todos los estados incoherentes que se expresan o manifiestan en nuestro interior, perdiendo así la mayoría de veces al SUJETO, al YO CENTRAL, al OBSERVADOR en el plano del alma.

            Vemos una película y nos introducimos dentro de ella, lloramos, reímos, nos enfurecemos, nos volvemos melancólicos, románticos, lujuriosos. Concretamente en esos momentos, nos olvidamos por completo de nosotros mismos, del YO, del observador o sujeto, y dejamos que miles de yoes menores reinan a sus anchas sobre nuestra pobre personalidad, sobre nuestros pensamientos, emociones y actos.

 Así que ¡ATENCIÓN!, vigilemos como lo haría un soldado vigía en época de guerra, y creemos un CENTRO DE CONCIENCIA PERMANENTE, que nos permita permanecer siempre firme y consciente en ese alto lugar sagrado, en el “trono en la cabeza”.

 

ALGUNOS TRUCOS: Los siguientes trucos no son más que algunos apoyos que podemos utilizar para practicar el recuerdo de la auto-observción. Por ejemplo: podemos programar nuestros relojes con alarma, que suenen cada 15 minutos, para recordarnos quién somos y dónde estamos, es decir, el recuerdo de sí; Otro truco consiste en poner, en diversos lugares estratégicos, notas o notitas que nos recuerden el trabajo de auto-observación: en la cocina, en el dormitorio, en el estudio, en el coche, encima del televisor, etc,...

Recordemos que este ejercicio debe hacerse rápido, instantáneo. No debemos cavilar excesivamente sobre el acto en sí, sino más bien dejarlo  fluir de una forma natural. Al principio nos costará un poco, pero a medida que se repita de una forma regular, se creará un mecanismo automático que nos será de gran ayuda y sin apenas esfuerzo mental. 

(Todo en nuestra personalidad son mecanismos, lo importante es saber cuáles quitar y cuales programar).

 

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