Dios de todos los dones, te agradecemos por las muchas formas en que nos has
bendecido este día. Te agradecemos por cada uno de los reunidos alrededor de esta
mesa. Te pedimos que nos bendigas a nosotros y a nuestra comida y que bendigas
a aquellos que amamos que no están con nosotros hoy. En nuestra gratitud y amor,
recordamos tu humilde nacimiento en nuestras vidas y oramos por aquellos que
no tienen suficiente para comer. Recordamos el establo en el que naciste y rezamos
por los que no tienen dónde vivir. Recordamos tu desafiante mensaje de cariño y
generosidad y oramos por la paz en las familias y naciones de todo el mundo. Te
bendecimos y te damos gracias en tu Espíritu que da vida a nuestros corazones el
día de Navidad y para siempre. Amén